jueves, 28 de octubre de 2010

Cómo escuchar música - A. Copland

EL PROCESO CREADOR EN LA MUSICA

COMO ESCUCHAR LA MUSICA

Según William Schumann haciendo una breve introducción al libro, Aaron Copland intenta acercar al oyente lejano a escuchar la música. William destaca a Copland como un grandísimo compositor de la Época, lo llega a definir como el decano de los músicos. También hace una separación de la música, destacando la música compleja, que es la que el libro explica cómo debemos escucharla. Como nota final hay que decir que este libro es único pues está escrito por un compositor y no por un crítico musical.

En Como escuchar la música se nos muestra el camino para entender todo la música e incluso la de nuestros días, cuyos compositores están en vida.

En el preliminar del libro, Copland es consciente de la dificultad de algunas personas para escuchar la música, y pone como remedio que la mejor manera de escuchar la música no es leer sobre ella sino escucharla. Aunque también afirma que hay gente que no ha nacido para ello y que no se puede hacer nada por ellos, algo en lo que difiere su amigo Schuman.

Introduciéndonos en el libro de Copland divide las maneras de escuchar la música en tres planos distintos:

1-. El primero es el de escuchar la música como medio de relajación, evasión. Es lo que normalmente hacemos, poner música en ocasiones para distraernos. Ni siquiera la escuchamos pero crea un ambiente agradable.

2.- El segundo plano goza de mayor controversia, pues hay opiniones diferentes, es decir, lo que una canción transmite no es igual para todos. Una canción puede transmitir alegría pero al igual que hay diferentes tipos de alegría hay diferentes tipos de opiniones.

3.- En el plano musical, Copland critica al hombre de la calle porque solamente escucha la melodía y el ritmo de una obra y no se debe quedar una persona en estas dos cosas solamente, de ahí la publicación de este libro.

EL PROCESO CREADOR EN LA MUSICA

La música que hace un compositor procede directamente de él mismo, ha nacido para ello, hay días que tiene más o menos ganas (inspiración), es decir lleva innato el proceso musical. Cuando un compositor empieza una canción se apoya directamente en la materia sonora.

Una pregunta que se hace mucha gente, es de donde surge el comienzo de la canción. En verdad la canción viene a la cabeza de forma extraña, como caída del cielo, compone las cosas que se ocurre.

Una vez hecha la canción la retoca a su gusto cambiando algunas cosas, e intenta que esa composición transmita una sensación.

Después de haber compuesto la canción, debe elegir el instrumento adecuado para cada parte, debe ajustar la armonía y el tratamiento rítmico de una manera adecuada.

Copland distingue en el proceso creador de la música tres clases distintas de compositores:

- El tipo más común es al de inspiración espontánea, la música brota de ellos. Tienen producciones musicales bastante abundantes. Normalmente trabajan pequeñas formas. Un representante de este tipo de compositores puede ser Schubert.

- Beethoven puede simbolizar otro ejemplo del segundo tipo. El compositor aquí parte de un tema musical. Perfecciona los temas hasta el punto de que queden perfectos.

- El tercer tipo de músico comprende el llamado tradicional. Bach pertenece a este grupo. Su concepción de la música es mejorar y perfeccionar un estilo de música definido, normalmente el de su época.

Existe un cuarto tipo de compositor, es el llamado experimentalista. Busca aportar nuevas melodías y soluciones.

Al margen de esto, nos centramos otra vez en el autor y su obra. Para aumentar su composición, el autor puede alargar la obra, o bien, dar retoques al tema y cambiarlo. La tarea más difícil del compositor es hacer la fusión del conjunto y hacer que todo sea uno, que sea coherente, hace una distinción entre principio, intermedio y fin.

LOS CUATRO ELEMENTOS DE LA MUSICA

EL RITMO

La música tiene cuatro elementos esenciales: el ritmo, la melodía, la armonía y el timbre. Un conocimiento a fondo de estos no es muy normal en la gente pero es necesario que los conozca si quiere entender la música.

Si la música empezó, empezó con el ritmo, como pasa hoy en día con los pueblos primitivos.

Pasaron años hasta que el hombre escribió esas canciones y empezó a incluir la voz en ellas. La música medida se integra en Europa sobre el siglo XII. En aquel tiempo mucha de la música era vocal y solo tenía función de acompañamiento. Los primeros ritmos tuvieron feliz Éxito y pronto evolución.

Podríamos comparar el ritmo como el sonido de los pasos, como una secuencia, pero podemos jugar con estos ritmos cambiando su compás y nos dará un resultado diferente.

El abuso de ritmos simples podría llevarnos a la monotonía.

Hay un nuevo concepto a añadir es el metro. El metro consistirá en la acentuación de un ritmo y el ritmo en sí, seria la buena adaptación, con sentido.

A fines del XIX se empezó a cambiar un poco ese esquema rítmico, y pasa de ser un ritmo invariable de UNO-dos, UNO-dos a una sinfonía mas compuesta.

Tchaikovsky partió de un ritmo informal a cinco y no paso de mantenerlo rigurosamente todo el tiempo.

Añadimos también un nuevo concepto, es el llamado polirrítmico, que es la combinación simultánea de dos o más ritmos independientes.

La primera etapa polirrítmica es muy sencilla y es la que utilizaban los primeros

Compositores. Estos polirrítmicos nos los podemos encontrar en la música cubana, jazz, swing, etc. No somos ajenos a ellos.

LA MELODIA

La melodía le sucede en importancia al ritmo. Asociamos ritmo a un movimiento, mientras que la melodía la asociamos a un sentimiento. Su efecto es cautivador y misterioso.

La melodía, para ser bella, debe tener buenas proporciones, debe ser larga con altibajos con un momento culminante y un fin, etc. Pero lo más importante es que sea gustosa para el oído.

Se podría comparar una buena melodía incluso con palabras que transmitan algo, que concuerden entre si, eligiendo las palabras más adecuadas en cada momento, dando también importancia a la parte final.

Añadimos a la melodía otro concepto: la escala.

Se trata de una disposición de notas en la que está incluida la melodía. Hubo cuatro sistemas de escalas: oriental, griego, eclesiástico y moderno.

Nuestra escala actual es la que todo el mundo conoce: DO-RE- MI- FA- SOL- LA- SI, esta escala recibe el nombre de escala diatónica de modo mayor.

Hay doce escalas del modo mayor y otras doce del modo menor. La clave que da la posición de la escala se encuentra viendo la posición del sonido. Los siete grados de la escala tienen determinadas relaciones entre sí; están gobernadas por el sonido 1 (conocido por tónica), normalmente los demás se agrupan en torno a ella.

El siguiente grado es el dominante y le siguen el subdominante y el sensible.

A principios de este siglo los compositores aplicaron su concepto de lo que era una buena melodía. Cada uno compone la melodía del modo que él cree conveniente. No se puede esperar de todos los compositores una misma clase de melodía. Normalmente la melodía va acompañada de un material, pero ese material no debe restar importancia a la melodía, y la debemos dejar bien clara para separarlas del resto en nuestra cabeza.

La capacidad para distinguir una buena melodía nos la dará la experiencia y la asimilación de cientos de melodías.

LA ARMONIA

La armonía es una innovación respecto a los otros elementos, es el más artificioso de los elementos. La armonía como tal no la conocemos antes del S IX, entonces toda la música estaba construida en una misma línea melódica (y así la mantienen los pueblos orientales). El desarrollo armónico es uno de los efectos más notables dentro de la historia musical.

La armonía nace en el siglo IX sus primeras formas son muy primitivas. Hay tres clases de escritura armónica conocidas:

ORGANUM consiste en la repetición de la melodía con intervalos de cuarta o quinta superior.

DISCANTO eran dos melodías diferentes que se movían en direcciones opuestas.

Aquí se descubre uno de los principios básicos de la conducción de voces.

FAUX-BOURDON introdujo intervalos de terceras y sextas (saltos de notas), esta introducción estaba prohibida, aumentaron mucho los recursos armónicos.

La producción simultánea de varios sonidos genera los acordes. La armonía es el estudio de los acordes y sus relaciones. En este libro se nos da una ligera idea de lo que es la armonía, para distinguirla y saber lo que es, pero no para saber de armonía pues para eso necesitamos mucho tiempo.

La teoría armónica se basa en el supuesto de que todos los acordes están formados por una serie de intervalos de tercera. Un acorde está siempre formado por tres o más sonidos diferentes (los de dos sonidos son demasiado ambiguos).

Los acordes se denominan:

Acorde de séptima, de novena, de oncena, de trecena.

La aceptación de estos acordes fue poco a poco. Los acordes pueden sufrir grandes variaciones y tener varios aspectos.

En la historia y evolución del desarrollo armónico, nuestros oídos se han ido adaptando hacia formas más complejas, nuestra Época se caracteriza no por ampliar las formas viejas sino por crear algo totalmente nuevo.

Nuestro sistema admitía la hegemonía de una nota principal dentro de la escala, otras tonalidades eran secundarias, volviendo siempre a la tonalidad principal.

Schoenberg abandono por completo el principio de tonalidad, su tipo de armonía suele denominarse atonalidad, con el tiempo se dio cuenta que era un sistema totalmente anárquico y comenzó la construcción de un sistema diferente.

Debussy le precedió en el derribo del antiguo sistema, aunque menos radical que Schoenberg. En Debussy los analistas encontraron acordes que ya no se podían explicar según la vieja armonía. Puso a su oído como juez de lo que estaba bien armónicamente.

Su obra inauguró una nueva era de libertad armónica.

Estos nuevos conceptos fueron acusados de disonancia, pero tenemos que tener en cuenta que la disonancia es muy relativa pues cambia mucho a lo largo de la historia.

Otra innovación armónica realmente importante se produjo antes de la primera Guerra Mundial, al principio se la asociaba con la atonalidad no contenta con una sola atonalidad introducía la idea de hacer sonar dos o más tonalidades distintas. Este procedimiento fue conocido como poli tonalidad.

La revolución armónica de la primera mitad del siglo XX ha llegado a su fin, pero al final de la segunda guerra mundial hay un cierto interés por el método de los doce tonos de Schoenberg, sobre todo en los países donde su influencia era menor. A pesar de las innovaciones armónicas, gran parte de nuestra música permanece básicamente diatónica y tonal.

EL TIMBRE

Decir timbre es como decir color sonoro, es un elemento con ilimitadas posibilidades futuras. Su definición: es la cualidad del sonido producido por un determinado agente sonoro.

Distinguir los distintos tipos de timbre es como distinguir los colores, y es muy difícil que una persona no pueda distinguir la voz de una soprano y la de un bajo.

En relación con el timbre hay que tener unos objetivos principales: aguzar su conciencia a los distintos instrumentos y de sus características y adquirir una mayor percepción de los propósitos del compositor cuando utiliza algún instrumento o combinación de instrumentos.

Un compositor se pregunta muchas veces que instrumento es el adecuado para cada canción, y eso lo determina el significado que expresa cada instrumento. Será el sentido expresivo el que diga que instrumento se ha de utilizar en cada caso. Sería como poner un decorado determinado o unos trajes apropiados en una película. Lo mismo le ocurre al compositor: tiene que vestir un tema musical.

También asociamos la idea de un color a un instrumento determinado, pero esa idea es relativamente moderna. Hoy en día asociamos unos instrumentos determinados a unas composiciones determinadas de forma que un violín nunca podrá ser sustituido por un oboe.

Solamente de un modo gradual penetraron en la música los timbres de que se puede disponer el compositor, esa penetración abarco tres etapas: primero se invento el instrumento, la segunda fue su perfeccionamiento y la tercera es alcanzar el dominio del instrumento.

Cada instrumento tiene sus limitaciones, unos son más graves y otros más agudos, eso nos lleva a decir que los compositores no tienen libertad absoluta para elegir los timbres. Afortunadamente hoy en día hay menos limitaciones, hay nuevos materiales y nuevos instrumentos cada vez más perfeccionados.

Hoy en día hay que explorar las mejores cualidades de cada instrumento.

Los instrumentos de orquesta se dividen en cuatro grupos fundamentales. El primero es el de cuerda, el segundo de maderas, el tercero de metales y el cuarto de percusión.

Dentro de los de cuerda nos podemos encontrar con el violín, la viola, el violonchelo, etc.

Otro grupo dentro de los timbres orquestales son los de las maderas y aquí nos encontramos el oboe, la flauta, el flautín, el fagot, dentro de los metálicos nos encontramos con la trompeta, la tuba, el trombón, el corno, etc, En la percusión los más conocidos son los tambores, la celesta, las campanas, etc, en su mayoría todos rítmicos.

En los timbres mixtos hay un gran número de combinaciones posibles, son normalmente asociaciones de instrumentos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Escuela Municipal de Música de Alcántara

Pues eso, EMMA es la Ecuela Municipal de Música de Alcántara.

Abrimos este espacio para compartir ilusiones, actividades, fotos, eventos, recordatorios, audiciones... y todo lo compartible en una escuela de música.